A tus pies, bailarín…

Para el poeta y hombre de tango Tino Diez, le envío estos versos que evocan a uno de los más notables bailarines de tango…

Rostro picado de viruela
y con la crencha engrasada,
el secreto en sus pies estaba
al bailar con elegancia
y era taura su arrogancia
como un hombre de coraje
que entró de lleno al chusmaje
por su compadre prestancia…

Bohemio de estirpe rancia
nacido entre lodo y fango
figura proverbial del tango,
punto alto como nadie,
bailando entronizó un arte
con ochos, cortes, corridas
y una fama sostenida
que lo convirtió en baluarte…

En jornadas memorables
marcando su estilo a fuego
fue El Cachafaz un pionero
de nuestro tango porteño
entremezclando los sueños
del muchacho piola y rante
que en la milonga atorrante
se consagró como dueño…

Es mi homenaje señuelo
para un bohemio de lujo
y en sus pies aquel embrujo
que nunca pierde cartel
como Arolas o Gardel,
como Maglio o Filiberto
El Cachafaz no ha muerto
sí un reo baila por él.

Dedicado a un bailarín con historia Benito Ovidio Bianquet-(El Cachafaz
                            Osvaldo France

 

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Decime, Polaco

Estoy desorientado, che Polaco,
el troley no aparece
ya no está…

Y tengo que pelear por el morlaco,
mientras la bronca crece,
y… aguantar.

Mi dignidad se perdió por el marroco,
cada vez más escaso,
al mendigar,…

Caritas surcadas por los mocos,
siguen tras mis pasos,
a cirujear.

Mi compañera, herida por el frío,
como resignada,
se ahoga con su tos…

No me queda nada. El desvarío,
¿vendrá con la alborada?
¿o saldrá el sol..?

Tino

Carlos Casellas, integrante de la Academia del Lunfardo, destacado poeta y conferencista, pero por sobre todas las cosas amigo, ha tenido la deferencia de dedicarme este soneto que uno de los galardones más preciados para mí.

Muchas gracias, Carlos!!

 

Abuelito

Revisando entre recuerdos
encontré tuya, una carta,
rebosante de cariño
y ternura en tus palabras.

Con reproches tan mimosos
diciéndome que me extrañas,
no pude ir a esa fiesta
que, para verme esperabas.

Queda en espera el momento
para volver a encontrarnos,
acompañando tu escrito
con nubes del pelo blanco.

T.D. 30/3/2018

Dos familias, un destino

 

Mis abuelos Silverio Diez y Felipa García 

Dos árboles que en España
por tiempo malo, azotados,
desarraigaron…

Y aquí plantaron la entraña,
la de los Diez, los Fidalgo,
y en las ramas de los hijos,
nuevo destino forjaron.

Aunque el intento fue duro
no eludieron el trabajo,
confiados en el futuro
nunca bajaron los brazos.

Hallaron tierra y caminos;
la tierra para sembrar,
y el camino donde andar
dos familias y un destino.
Tino Diez