Guaite…eppur, si muove…

Durante el verano nuestros vecinos de Ferrowhite – museo taller nos enviaron un link con un texto complejo, prolífico y bello. Se trataba de GUAITE… EPPUR SI MUOVE, libro digital del vecino whitense, amante del tango y ex ferroviario Tino Diez.

El texto de Tino es una obra que recopila múltiples fuentes. Anécdotas personales, testimonios de vecinos, vecinas, amigos, actas de instituciones, diarios, entrevistas, textos de museos. Pero además, indaga en Wikipedia, portales web, diarios digitales. Todos estos materiales se reúnen con un afán totalizador: el texto aborda la historia de Ing. White, sí, tratando de hablar de todo. Tino arma un texto como una hechura: mezcla y combina materiales diversos, los ordena, los reescribe y diseña, eligiendo imágenes, administrando espacios y tipos de letra que le resultan apropiados. Lo que hace es inventar el soporte para la extensa historia que desea contar, donde son centrales sus memorias y afectos.

Este es un ejercicio que a su vez que Tino lleva adelante en su blog Tangomías hace muchos años. Además escribe poemas, publica en revistas especializadas de tango en California, hace columnas en medios locales, lleva adelante y colabora con programas radiales. Florentino tiene la vocación de hablar, de comunicar, de transmitir un momento de su historia personal y la de White. Frente a los cambios acelerados de los últimos tiempos, Tino pone en valor su infancia y juventud en el que la vida social, afectos y amigos, se traman con el Estado de Bienestar.

Ayer se acercó al Museo, venía a encontrarse con una versión en papel de su texto, compilado en varios tomos por el equipo del Museo del Puerto. Allí nos contó más detalles acerca de la escritura del libro: lo empezó por pedido de su amigo Luis Carbonara. El fotógrafo whitense le dijo que alguien tenía que escribir las vivencias compartidas, la historia del pueblo. Ese pedido fraternal y ese gesto de afectividad recorre toda la obra. Pero además el libro cumple una función reparadora para el mismo Tino: en el año 1996 fue despedido de su trabajo de años con el cierre del Banco Coopesur, según cuenta, en ese momento bloqueó de su mente personas y recuerdos, tuvo necesariamente que cortar gran parte del pasado “para no caer en la depresión”. Pero poco a poco empezó a escribir, ejercitar una memoria guardada, recuperar imágenes, caras, olores y datos del pasado que lo unía a otras personas de la comunidad.
Un dato no menor es la capacidad de Tino de adaptarse a los recursos del presente. Desde que tipeaba con una Olivetti en el banco a administrar un blog o editar un archivo PDF, siempre tuvo curiosidad y atención por entender las nuevas tecnologías. Aparecen también ahí sus nietos que lo ayudan, lo asesoran, le pasan sus archivos de un formato a otro.

El libro de Tino encuadernado por el equipo del museo estará disponible a partir de hoy en nuestra biblioteca, para ser hojeado, disfrutado, usado como fuente de consulta. Además se le puede pedir a Tino una versión digital –que está en permanente construcción, porque agrega datos, incluso a pedido- a este correo: tangomias@yahoo.com.ar

 

(Copiado desde el facebook del Museo del Puerto)

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Tino

Carlos Casellas, integrante de la Academia del Lunfardo, destacado poeta y conferencista, pero por sobre todas las cosas amigo, ha tenido la deferencia de dedicarme este soneto que uno de los galardones más preciados para mí.

Muchas gracias, Carlos!!

 

¿Puedo pedirte un consejo?

Bajo el afán de mis recuerdos, he encontrado mi refugio
Una abuela que brilla, tras los males del mundo
Sabías que tanto te quiero, que me dejaste sin saber
Como se olvida primero, el amor de una hermosa mujer.

Quisiera pedirte un consejo ¿Cómo te hago volver?
Como me dueles si quiera, si no puedo volverte a ver
Quisiera tenerte conmigo, posar mis manos sobre pies
Rogarte que me des un beso y me digas que si otra vez

Eres mi abuela de ensueño, la tierna mujer que me vio nacer
El hada madrina de mis juegos eternos
Aquella que no se imponía ante mis momentos de testarudez
Me siento tan sola y vacía, como un alma que no sabe perder

Eres parte de mí, abuela mía, si pudiera dejar tu ausencia de dolor
Hoy me prometo tratar de recordar, momentos como si fuera ayer
Aislar el dolor de mi alma y dedicar tus palabras otra vez
Que no pierda la calma mi niña, que disfrute lo que tengo que ver
Que si un día curioso me pierdo
Que disfrute el camino sin retroceder.

Gracias Ro Lattanzi