Pentavólicas

MURCIELAGO

La famosa escritora española Lucía Echevarría [Etxebarría], ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que “murciélago” era la única palabra en el idioma español-castellano que contenía las 5 vocales. Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al periódico ABC, para ampliar su conocimiento.
Carta al director del diario ABC
Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que,“murciélago” es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales. Mi estimada señora, piense un poco y controle su “euforia”. Un “arquitecto” “escuálido“, llamado “Aurelio” o “Eulalio“, dice que lo más “auténtico” es tener un “abuelito” que lleve un traje “reticulado” y siga el “arquetipo” de aquel viejo “reumático” y “repudiado“, que “consiguiera” en su tiempo, ser “esquilado” por un “comunicante”, que cometió “adulterio” con una “encubridora” cerca del “estanquillo”, sin usar ” “estimulador”.
Señora escritora, si el “peliagudo” “enunciado” de la “ecuación” la deja “irresoluta“, olvide su “menstruación” y piense de modo “jerárquico“. No se atragante con esta “perturbación“, que no va con su “milonguera” y “meticulosa” “educación“. Y repita conmigo, como diría Cantinflas:
¡Lo que es la falta de ignorancia!

PALABRAS PANVOCÁLICAS O PENTAVOCÁLICAS

NOMBRES PROPIOS
Aurelio – Eufrasio – Eufronia – Eulalio – Eulogia – Eustasio – Gaudencio – Gualterio – Laudelino – Laurencio – Laurentino – «Manuelito» – «Miguelazo»
CIUDADES Y PAISES
Boceguillas – Bustarviejo – Castilnuevo – Enguídanos – Fuengirola – Goizueta – Hortiguela – Humilladero – Castilnuevo – Mirabueno – Mozambique – Orihuela – Puertomarín – Villarmuerto – Villoruela – San Fulgencio – Soriguera – Sorihuela – Valsequillo – Villarluengo
GENTILICOS
Aquíleo – Ariqueño – Bielorrusa – Borinqueña – Guadijeño – Guineano – Iroquesa – Menorquina – Sanluiseño o sanluisero

 

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Poema dedicado a Bahía Blanca por Joaquín Sabina

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Uno escribe siempre la misma canciónVISTA AEREA
como un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusa.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombóndescarga
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
a trancas y barrancas
luego llega la hora de alzarse el telón
es un lujo volver, Bahía Blanca.
Poema: Dedicado a Bahía Blanca, Gira “El penúltimo tren” (2011)
Joaquín Sabina.

Con esta misma matriz de poesía, Joaquín Sabina, como dedicatoria al lugar donde presentaba el espectáculo, modificaba la parte final para adaptarla a la ciudad anfitriona de turno.

Frases hechas y apodos cotidianos

imagesFRASES HECHAS
A caballo regalado no se le miran los dientes. Este viejo refrán se encuentra relacionado con el método con el cual se calcula la edad de un caballo: mirándole los dientes. Actualmente, la expresión significa que se debe aceptar un regalo sin intentar encontrarle algún defecto.

A río revuelto, ganancia de pescador. Frase derivada de un hecho común que describen los pescadores y es que se pesca mucho mejor cuando el agua está turbia porque los peces caen más fácil en las redes.
Bigote. Los soldados alemanes que llegaron a España con Carlos V (siglo XVI), acostumbraban saludar llevándose los dedos sobre el labio superior a la vez que gritaban: ¡Bei Gott! (¡Viva Dios!). Los españoles de entonces creyeron que aquel era el nombre de los mostachos o pelos sobre la boca.
Corbata. Los croatas del siglo XVII cerraban, por costumbre ancestral, sus camisas con un lazo a la altura del cuello. Pronto comenzó a llamársele, por asociación, “croata” a dicha prenda, la misma que con el tiempo derivó a la palabra corbata.
Dar la nota. Expresión que significa que una persona llama la atención o se distingue por algo. La frase proviene del mundo musical y se aplica a aquellos cantantes que alcanzan determinado registro vocal. Se dice que el artista “da en la nota” o “da la nota” cuando la calidad de su voz alcanza el tono adecuado. También suele utilizarse la frase “dar la nota discordante”, cuyo significado es negativo y tiene que ver con desentonar o desafinar. En el caso del lenguaje coloquial, el que da la nota discordante, es quien –por una actitud o un dicho– queda fuera de lugar.
Dormirse en los laureles. En distintas civilizaciones de la antigüedad los poetas, emperadores y generales victoriosos eran coronados con laureles. Muchas veces sucedía que luego de este reconocimiento dejaban de esforzarse y se decía entonces que “se dormían en los laureles”.
Esto es Jauja. Se aplica para dar a entender la forma en que a veces se saca provecho o satisfacción sin límites de una cosa. Jauja, es una ciudad peruana, famosa por sus excelentes minas, que en época de los conquistadores les permitió tener una vida económica muy fructífera y ociosa.
Gato encerrado. Durante el Siglo de Oro español era habitual el uso de bolsas de piel de gato para guardar dinero. Pronto, se les llegó a llamar popularmente “gatos”, ya que se consideraban “gatos que encerraban riquezas”.
Gringo. En la guerra entre México y Estados Unidos en 1847, los norteamericanos vestían uniforme verde y los mexicanos les gritaban green go home.
Hacer la cama. En las noches, los ciudadanos del Imperio Romano construían sus camas rellenando con paja un saco de tela. La paja debía ser vaciada cada noche para secarse, por eso, las camas tenían que volverse a hacer cada noche. Esta práctica continuó hasta el siglo XV, y en algunos países todavía más tarde. De ahí proviene la expresión “hacer la cama”.
Lágrimas de cocodrilo. En el pasado, se creía comúnmente que los cocodrilos derramaban lágrimas que corrían hasta sus bocas para humedecer la comida, haciendo que sea más fácil de masticar y tragar. Hoy en día, esta expresión se utiliza cuando alguien simula llorar para manipular la situación. Si alguien derrama lágrimas de cocodrilo, significa que aparentemente lucen tristes o preocupados pero en realidad no lo están.
No hay tutía. La “atutía” o “tuthía” era una mezcla de óxido de cinc y otras sales metálicas que se utilizaba como remedio universal. Más tarde, los árabes comenzaron a usarla con fines oftalmológicos y obtuvieron relativos buenos resultados. Al decir “no hay atutía” se daba a entender que no había cura para una enfermedad, ni siquiera aplicando el ungüento.
Pepe. En los conventos, durante la lectura de las Sagradas Escrituras al referirse a San José, decían siempre. Pater Putatibus y por simplificar P.P. Así nació el llamar Pepe a los José.B17
Poner los puntos sobre las íes. Cuando en el siglo XVI se adoptaron los caracteres góticos era fácil que dos íes se confundieran con una “u”. Para evitarlo se colocaban unos acentos sobre ellas y la costumbre se extendió hasta la “i” sencilla.
S.O.S. En 1912. tres meses después del hundimiento del “Titanic”, las letras S.O.S. fueron instituidas como la llamada internacional de auxilio. La Organización Marítima Internacional precisó que las letras no son abreviatura de la frase Save Our Souls (Salvad nuestras almas) ni tienen otro significado especial. Los “tres puntos-tres rayas-tres puntos” ( – – – ) son fáciles de recordar y de transmitir en código Morse.
Sangre azul. Al no realizar tareas en el campo, los nobles no tenían la piel morena y a través de su blanquísima piel las venas parecían llevar sangre azul.
Ser chivo expiatorio. Esta frase se le atribuye a una práctica ritual judía celebrada en el pasado, en la que el Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco, elegía dos machos cabríos y echaba a la suerte el sacrificio de uno de los dos en nombre del pueblo de Israel para el día de la Expiación (purificación de la culpa por medio del sacrificio). El macho sobreviviente era devuelto al campo en el valle de Tofet donde la gente lo perseguía.
Tener la vela. Esta expresión se originó en la época en que no existía la electricidad y en su lugar se usaban velas. Si el dueño de casa necesitaba luz, tenía un sirviente para que le sostuviera la vela.
Tener muchas ínfulas. En la antigua Roma, los príncipes, sacerdotes y personalidades importantes llevaban como señal de dignidad unos adornos en la cabeza hechos con tiras o vendas llamadas ínfulas. De ellas pendían dos cintas denominadas “vittae” (una a cada lado de la cabeza) e iban enrolladas como coronas. Cuántas más tenía una persona, más alta era su estirpe.
Tío Sam. En 1812, durante la 2ª guerra entre los EE.UU. y Gran Bretaña, Samuel Wilson, un inspector que aprovisionaba de carne al ejército, imprimió en los barriles de salazón las iniciales U.S. (United States ) En broma, los soldados lo interpretaron como Uncle Sam.
Vender gato por liebre. La mala fama de la cocina en hosterías y posadas de la antigüedad dio origen a este dicho. Se dice que antes de comer, sobre todo si se trataba de carne, los huéspedes recitaban conjuros tales como “si eres cabrito, mantente frito” o “si eres gato, salta al plato”, de allí la frase que se refiere a hacer pasar una cosa por otra de menor calidad o valor.
APODOS
Bosta i’ cojudo: se usa mucho en nuestra zona el dicho “amontonados como bosta i’ cojudo”. Esto viene de que el cojudo, macho de las yeguas, cuando éstas están en celo, hacen sus necesidades y el padrillo empieza a estirar su labio superior oliendo el aire, comienza a bostear y esta bosta se amontona en grandes cantidades. De allí el dicho.
Carrasca yuta: la carrasca o charrasca es un pajarito pequeño muy inquieto que suele anidar en las viviendas y gritar muy fuerte. Se suele usar este apodo a la gente con esa característica y al no tener cola, se le dice yuto.
Cemento: a las mismas personas que en el anterior, nada más que estas chupan hasta quedar duros, al igual que el cemento.
Cuchi parao: El cuchi es lo que en el norte se llama chancho, o bien puerco, cerdo, etc. En este caso se usa a los que tienen los ojos siempre en busca de algo, y que además son gorditos y fáciles de agitar.
Culo con hipo: se le dice a aquellas personas que tienen renguera y mueven sus nalgas desacompasadamente. Culo es el trasero.
Chancho ensillao: se dice de las personas gordas que tienen joroba… esta joroba parece una montura. Es un apodo cruel pero de gran difusión
Chui-chui: es un apodo que se le suele poner a las personas enjutas con los hombros encogidos. Viene el mote de la expresión quichua chuy que significa “qué frío”. También dominadas “ducha fría” o “¡guarda el piano!”
Huncaca: Nos recuerda Storni que las huncacas son “esas lombrices o viboritas que abundan en tierras húmedas y pantanosas”, usados mucho como carnada de aficionados a la pesca. Es por ello que se le dice así a las personas de silueta larga, negra y con la piel brillosa.
Lámpara sin querosene: se utilizaba en una época lámparas a querosene en los lugares donde no había electricidad… actualmente se utilizan en el campo. El término lámpara sin querosene viene de cuando estas lámparas se estaban quedando sin combustible comenzaban a flaquear y a dar luz intermitente. Se le dice a las personas nerviosas que parpadean constantemente.
Mosquito: a los borrachines se les puso este mote, porque hay que matarlos para que dejen de “chupar”.
Pájaro lleno: a las personas flacas y con panza grande. Es sabido que los pájaros comen hasta el hartazgo y se les llena el buche quedando con una forma muy graciosa.
Pila quisquido: los perros pila son esos perros con el cuero como elefante, sin pelos, y apenas un flequillo ralo. Se los usó mucho en una época a la forma de bolsa de agua caliente para ponerlos en los pies, por la alta temperatura de sus cuerpos. El dicho es para personas medio peladas y con los ojos saltones. Quisquido es aquel que no puede ir de vientre.
Sapo e’ bronce: se le llama generalmente a las personas con gesto duro, de boca grande, con piel y gestos acordes al batracio de este telúrico juego.
FUENTES.
Nota de un diario (presuntamente La Nueva Provincia, no consta en el recorte)

http://www.folkloredelnorte.com.ar/Ingeniero Julio S. Storni: “Motes del Tucumán

Cenizas que respiran…

naturaleza_en_las_manos-1024x768Las razones de la vida han huido,
no es tiempo de vivencias, y si desesperanzas,
el pasado es, entre recuerdos y entre olvidos,
levedad de un mañana que no alcanza.

Vacía nuestra cesta de esperanzas,
velados nuestros sueños de ilusión,
el sol que se pierde en la distancia,
con la noche vestida en sinrazón.

Impulsado el embate de los años,
ya en la brisa remanente e inercial,
borrados para siempre los engaños,
cumplida ya la etapa del final.

No hay entrega, no habrá renunciamiento,
si una alborada nos da en su rosicler,
revivido el milagro de un momento
que creímos perdido, en el ayer.

Entonces, no importarán los vientos,
ni el qué dirán, arrugas, ni vejez,
la juvencia del amor será ese tiempo,
para tener veinte años otra vez

María Curcio

MARÍA CURCIO – (María Cándida Curcio de Redivo)

MP-2008 - Mario soffici, María Curcio y Graciela Borges en la Cantina Miguelito - Año 1962“Miguelito Curcio fue uno de los cantineros más famosos de White. Vivía en Mascarello al 4000, al lado de la familia Ursino. Su hermana, María, cantaba en la cantina. Ya los personajes famosos que la visitaban, le cortaba la corbata que exhibía como recuerdo en una de las paredes del negocio.” (1)

En la cantina, como en casa, el pan se entregaba en mano, por falta de urbanidad sino por una inmensa dosis de cariño, amistad y familiaridad.

Tengo firmado de su puño y letra el libro que se escribió en el Museo del Puerto, por Sergio Raimondi, donde en apretada síntesis se relata la historia en relatos e imágenes de ese hermoso lugar de la noche guaitense, donde desfilan actores y actrices de nivel nacional – recuerdo Graciela Borges con Miguelito, Mirtha Legrand con Pochi Genovali, Floren Delbene, alternando con Aníbal Troncoso y su acordeón, la guitarra de Figueredo, al Pato Genovese, Hilario Landriscini, la cocina del Negro Avagnale y entre la música, la alegría y la mejor comida elaborada y servida por sus propios dueños.

Y Doña María, o simplemente María, cuidando cada detalle, desafinando una canzonetta o cortando la corbata a un famoso o al que se entregaba al matrimonio y sus amigos lo agasajaban con la mejor despedida gastronómica.

MP-1972 - María Curcio y Osvaldo Miranda en Cantina Miguelito - Año 1963Pocas veces pude conversar con doña María. En una conversación con ella, apenas podías meter un bocadillo. Era simpática, alegre y verborrágica.
Cuando hicimos en la casa de Luis Carbonara, la despedida a Nora Roca, doña María estuvo presente con sus anécdotas y sus oportunos comentarios. Esa fue la última vez que charlamos.

La noticia de su viaje final, nos llegó apagando una estrella más en la fugacidad del cielo guaitense.

(1) Tomado del libro “Historietas Whitenses” de Ampelio Liberali

Muriéndome de amor

descargaLas letras de Carlos Bahr se distinguen por la línea argumental tortuosa, sufriente, desgarradora como la vida misma: “Prohibido”, “En carne propia” o “Pecado”,  por citar sólo alguna de sus obras.
Con música de Manuel Sucher, se conoció en 1956 su tango “Muriéndome de amor”, cuya letra causó alboroto por su temática altamente erótica, máxime en ese tiempo de falta de libertades de pensamiento. Dice así:

“Tu boca puede más que mi cordura/ y me tortura la tentación,/ con sólo imaginar que tú me besas/ ardo en intensa fiebre de amor./ Mi vida es una llama que se inflama/ al soplo de una racha de pasión./ Y un ansia que no deja pensar nada,/ un ansia atormentada, me arrastra en su turbión.

Hay algo siempre en ti, que me provoca./ Y hay algo siempre en mí, que me apasiona./ Y en medio de los dos, la furia loca/ que enciende la pasión en nuestras bocas./ Mil veces he intentado rebelarme,/ negándome a esta ciega tentación,/ mas tengo un corazón, y soy de carne./ Y al verte junto a mí, vuelvo a besarte,/ muriéndome de amor.

Me asusta esta ansiedad con que yo espero/ cada momento de nuestro amor./ Me aturde este afiebrado sentimiento/ en que me enciendo sin salvación./ Qué embrujo del amor caldeó mi sangre,/ qué fiebre me enardece el corazón/ y anima en mi flaqueza irresponsable/ en ansia irremediable que puede más que yo.”

Lo que pocos saben es que Carlos Bahr, debió archivar la letra que había desarrollado previamente y hasta cambiarle de título, debido a la pavura que causaba indisponer al poder con una publicación que molestara sus oídos hipócretas o la censura – o autocensura previa – lisa y llana.

En cualquier caso es oportuno conocer esa letra primera que Bahr había titulado “De carne” y decía así:

“Tu boca pudo más que mi cordura/ y en una turbonada de locura/ nos dimos el amor./ La fiebre abrasadora de tus besos/ quemándome la sangre del deseo,/ de olvido me embriagó./ La vida nos juntó en un arrebato,/ de impulsos desatados, sin control/ y ahora que pasó la ciega furia/ nos queda la conciencia de la culpa,/negando esta pasión.

No vuelvas junto a mí, no vuelvas nunca,/ no se ha de repetir la cruel locura,/ no quiero así el amor, amor de infamia/ saciando en la traición, su sed canalla. / Olvida este momento de extravío,/ no vuelvas a tentarme con tu voz,/ que tengo un corazón y soy de carne/ y si te vuelvo a ver, voy a entregarme/ de nuevo y sin perdón.”

Recuerdo de Ampelio Liberali

11013039_958414097548854_8633023974383807708_nEl querido Ampelio Liberali, recordaba los carnavales en una nota aparecida en La Nueva Provincia, en los carnavales de 2004.

CALLE MASCARELLO, AÑOS 30…!
“De Buenos Aires ha venido la murga que aquí está,/ a ver si en este puerto se puede comer más;/ del hambre que tenemos de carne y salchichón/ se nos ponen las tripas como cuerdas de violón;/ anoche hemos dormido en el puente Colón/ y ése que está ahí se soñó con un jamón…
El verso no será académico, pero sí es gráfico. Formaban la murga unos diez o doce muchachos de White dirigidos por Washington, un rubio que apareció y se fue como las ilusiones. Sólo recuerdo su nombre y su cabellera de color trigo despeinada por los vientos frecuentes de aquellos años de barro, salitre y tamariscos. ¿De qué lejanos pagos habrá llegado a nuestra cuadra aquel chico ingenioso, intuitivo, sagaz, que nos enseñó a gozar la sana diversión y la alegría del Carnaval? Nunca lo supe.
No sé si alguien, de aquellos años 30, lo conoce o lo recuerda para contarlo. Me encantaría saberlo. Es uno de los lejanos recuerdos de aquellos festejos en los que el legendario Camisalonga nos deleitaba con sus grotescas ocurrencias. Eran los carnavales de la serpentina y el papel picado, humedecido con un chorrito de agua, el perfume de los nardos y el colorido de las muchachas más lindas y tentadoras del pueblo. Las familias formaban doble fila en la vereda para ver el paso de las carrozas y las mascaritas que, bajo la careta o el antifaz, se animaban a una broma, imposible sin la impunidad que ofrecía el disfraz.
Hoy el carnaval es otra cosa. Es distinto. Pero en la memoria resuenan, lejanos, nostálgicos, aquellos versos de Washington que entonaba el coro de ángeles de los pibes whitenses y que continuaban así: “…el que sigue y a la derecha/ a la derecha/ se fue a trabajar,/ ha regresado lleno de piojos,/ no se le vayan ni a arrimar…”
Chau, Washington querido. Hasta el último Carnaval
Ampelio Liberali