Un actor real, un real señor: Alberto Rodríguez

Justicia, jamás perdón…!

14889955_1459242017422449_2615196386771724671_oA la adversidad, el pecho,
la verdad a la justicia,
a la sociedad fenicia
la realidad del derecho.

A contrapelo, a despecho
de la obsecuencia milicia,
sin pausa pero sin prisa,
se van juzgando los hechos.

Nunca podrán alcanzar
olvido a tanto dolor.
Hoy que parece asomar

el brillo de un nuevo sol
que alumbre en su libertad:
¡Justicia! ¡Jamás perdón!!
T.D.

PROTAGONISTA DE SU OBRA
Coincidimos en trabajar juntos, en el desaparecido Banco Coopesur Fue un excelente compañero de trabajo, capaz, exultante, alegre, incisivo, en fin, una pila de energía. No compartíamos iguales pensamientos políticos, los que si bien aparecían inevitablemente, no llegaban más allá de la controversia momentánea. Siempre me atrajo su frontalidad ante los acontecimientos, cualquiera fuera el ámbito o los interlocutores. Fue, es siempre, ante cualquier circunstancia, fiel a sus convicciones.
Por si hiciera falta alguna evidencia de lo expuesto, sus recientes declaraciones en el juicio que le iniciara un nefasto colaborador de la dictadura genocida, avalando y ratificando conceptos anteriores, se asemejan, por sus convicciones y valor civil, a la de otro laburador y genio de la música, cuando era detenido, antes y después de 1955. Don Osvaldo Pugliese, que de él se trata, cuando se le preguntaba por sus actividades políticas, no las negaba, como hacían otros incluidos en la redada, evitar el calabozo, y respondía con su voz de chicharra, firme y contundente: “Soy afiliado comunista, carnet Nº tal “. Y hasta los comisarios, solían reprocharle la franqueza.
El año 2007, contuvo para Alberto Rodríguez, todos los ingredientes que contiene una obra de teatro en la que tuvo, el rol protagónico. Enfrentando a los demonios kafkianos en sus capítulos iniciales, en su contumacia de querer tapar sus horrores, que el bizarro protagonista, traía a la luz del sol. Que no se atrevieron a presenciar su pírrica victoria en el juicio que promovieran. Y por fin el final feliz con el reconocimiento de sus pares a su trayectoria y hombría, en contraposición con la tibia respuesta de la justicia.
EL ACTOR
Juan Carlos “El Pato” Spaltro lo dirigió en 1974 en su debut con “Los Linares” una obra de Lizarraga. Era el Grupo del Club Universitario.
En 1979 intervino en una obra para niños “La Calle verde”, y en las puestas “La Pelota mágica” “Amor en serio, en broma” también con “El Pato” Spaltro
Actuó en dos obras con la dirección de Ana Casteing
En 1992, el whitense, Rubén José Pupko, para conmemorar el medio siglo de la ocupación española, puso en consideración su obra “América-Paradiso”, con la dirección de Víctor Mayol, donde se llamó a los mejores actores de la zona de influencia de Bahía Blanca.
La provincia de Buenos Aires premió esta obra y la seleccionó para representarla en el Festival Nacional de Teatro, realizado en Mar del Plata
El mismo Mayol y Alberto Rodríguez, fueron galardonados como mejor puesta y mejor actor, en el Encuentro Regional de Teatro, por la obra “Trenes”.
Como mejor obra y mejor puesta, con la dirección de Rubens Correa y Javier Margullis, fue elegida en un Encuentro Regional de Teatro posterior, “De cómo el Sr. Mockinpot logro liberarse de sus padecimientos”, donde actuó Rodríguez
También actuó con la Comedia Municipal de Bahía Blanca con las obras “Un enemigo del pueblo”, dirigida por Eduardo Gondell y “La cruz en el espejo”, por Coral Aguirre
El Grupo Spaltro, conformado en homenaje al actor y director bahiense, que por supuesto integraba Alberto Rodríguez, con la dirección de Graciela Mussoto, presentaron en el año 2000, la obra “La isla desierta”; “El verso de la Mandrágora”, “Fuerzas perdidas” y “Criminal” con la dirección de Julio Cardoso, Pablo Ruiz y Jorge Habib, respectivamente. Algunas de estas obras trascendieron las fronteras de la ciudad y se expusieron a la consideración en encuentros regionales y provinciales.
Bajo su dirección presentó en 2002 la obra de Eduardo Pavlovsky “Tercero incluido”.
Antes participó en un intento cinematográfico “Exaltación al coraje”, que se filmó en la zona de la cueva de los leones y alrededoresen. en 1975.

RECONOCIMIENTO
Junto a los actores nacionales Julio Chávez, Gabriel Goity, Franklin Caicedo, Susú Pecoraro, Lito Cruz, Zulma Faiad, Carmen Barbieri, Humberto Serrano, Juan Leyrado y Norma Pons, la Asociación Argentina de Actores, galardonó a Alberto Rodríguez, con el premio Podestá, que tal como lo manifiesta el artículo publicado en La Nueva Provincia, “destaca su honorable trayectoria” Nuestra ciudad de Bahía Blanca, ya anteriormente había sido distinguida con este galardón que fuera recibido, entre otros, por Gloria Menéndez y Juan Carlos Spaltro, creador del grupo de El Tablado Popular, primer grupo independiente de nuestro medio y, entre otros desempeños, primer director de Alberto Rodríguez en Los Linares, en el Club Universitario, en 1975.
Comenta Rodríguez, ambos hechos: “Con aquella estatuilla [la del Pato Spaltro] como garantía, en 1992, los actores locales entramos en el Concejo Deliberante y pedimos la resolución de aprobación para la creación de la Comedia Municipal, un orgullo para Bahía Blanca. Así de importante fue. Es un premio que tiene que ver no sólo con lo que uno pudo o no brindar como actor y su trayectoria con las obras que ha realizado, sino -creo que en mi caso se da- con la lucha, con la militancia”.
Espero haberlo merecido. Además, en el ámbito que se nos entregó, estuvo el recuerdo de los actores desaparecidos y en nuestro caso lo recibimos por Mónica Morán, titiritera y actriz. Allí se vio a gente de la envergadura de Juan Carlos Gené, China Zorrilla, Víctor Bruno. Dirigentes de la talla de Onofre Lovero, todos recordando aquellos momentos y las conquistas que se obtuvieron en estos años, como las distintas comedias municipales y provinciales, la Ley de Teatro y la creación del Instituto Nacional de Teatro”.
Es toda una vida dedicada a la cultura, no como una actividad lúdica, sino en una lucha por reivindicaciones constantes, que luego de mucho más de treinta años en las tarimas de actuación, una década de representar a sus pares los actores, recibe este acicate que le da elementos para continuar su lucha por mejores tiempos.
La experiencia del premio, le aporta, dice, una orgullosa sensación del deber cumplido y agrega:
“Resulta difícil encontrarle una definición. Produce una adrenalina que corre por el cuerpo y que genera ese buen sabor, esa cosa linda que no sucede comúnmente”.
Y en la hora para festejar, filosofa que los actores locales, como los de cualquier ciudad o pueblo del país, sufren iguales “olvidos”, ya que son laburantes que deben comer y mantener a su familia. Salvo un puñado de elegidos. Todos viven pendientes de una convocatoria, de un llamado, de una intervención en una obra de teatro o televisión.
SITUACIÓN INSOSTENIBLE
Estando sin atención, la seguridad pública, la salud y la educación, esta ecuación da como conclusión y resultado que los actores en general en todo el país y particularmente en la provincia de Buenos Aires, con esfuerzo propio, personal y económico, costean sus actuaciones para llegar a concretar alguna realización.
Al respeto opina Alberto Rodríguez:”Una puesta en escena que se precie demanda un mínimo de siete mil pesos, que se duplica si se convoca a un director externo. Ese presupuesto, en Bahía Blanca, sale de los bolsillos de los actores, excepto que logren obtener algún subsidio”
Sin embargo existen partidas votas en los presupuestos respectivos, que por lo menos nunca llegan a sus destinatarios.
Mientras que las inquietudes barriales en grupos entusiastas, que por falta de medios, a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires, no progresan, fracasan y desisten, grandes emprendimientos culturales, donde empresarios importantes participan, reciben la parte del león de las partidas destinadas a toda la provincia.
“Bahía Blanca se incluye en esa generalidad. La ciudad no ha generado, después de la Comedia Municipal, otros espacios de desarrollo para los actores. Existió, hasta hace un año, la Comedia Provincial del Sur, que suponía el pago de cuatro sueldos para una generación de trabajo destinada a actores de toda la Sexta Sección Electoral, ¡y la dieron de baja!
“ Tenemos una Escuela de Teatro que cada año incorpora al mercado nuevos profesionales de la actuación y una región que está produciendo, desde hace varios años, un desarrollo teatral importante. La competencia y las posibilidades van de la mano”, sostuvo.
Y LA TELEVISIÓN?
Estando la televisión abierta en manos de empresas capitalinas, no es extraño que desechen, olviden, no tengan en cuenta a la producción local. Al respecto la Sociedad de Actores realizó gestiones para lograr que los actores y actrices de la ciudad tengan espacio en la televisión abierta o por cable “locales”, sin respuesta favorable.
Lo que buscamos es abrir la posibilidad de montar algún tipo de serie semanal o mensual, en las señales de cable de la ciudad. Hubo un programa, cuatro o cinco años atrás, que hicieron las hermanas Rizzo, que obtuvo muy buena respuesta del público, más allá de la calidad técnica que podría discutirse”, citó como antecedente.
“Habrá que ver cómo, pero el actor tiene que encontrar en nuestra ciudad el espacio, también en ese medio, el respeto por su trabajo, y la televisión es una difusora indiscutible en todos esos sentidos”.
El pueblo de Bahía Blanca debe estar orgulloso de su gente, pero ese sentimiento solo no alcanza, todos y cada uno de los ciudadanos bahienses, luego de aplaudir a sus artistas premiados, debe ponerse a la tarea de recuperación de talentos, para puedan elaborar libremente emprendimientos locales y proyectarse a niveles superiores.
¿Cómo hacerlo? Ocupándose para que las autoridades futuras, no sigan haciendo oídos sordos al reclamo del pueblo, que sin duda anhela seguridad, atención integral de la salud y educación.
Educación, no solo en los niveles primarios, secundarios o superiores, que sin ninguna duda hay que replantear, financiar y estructurar, sino también que la cultura se la institucionalice, dándole el estadio que le compete en la educación del pueblo, dándole las oportunidades a pequeños e incipientes artistas, para darle la oportunidad de desarrollarse y crecer. Promoviendo la proliferación de ámbitos propicios, de equiparación de posibilidades, sin importar la procedencia de un hogar humilde u opulento.
Por eso luego de aplaudir a Alberto Rodríguez, laureado por sus condiciones personales, actorales y gremiales, con esas mismas manos escojamos bien a quien pueda ofrecernos ese horizonte favorable y luego de votar con esas mismas manos hechas puños, exijamos el cumplimiento de las promesas electorales.
Sigamos los preceptos de la iglesia, “A Dios orando y con el mazo dando”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s