Polo, Craqueo y Privatización: Petróleo, etileno y Nación

El Museo del Puerto de Ingeniero White, continuó el miércoles 14 de mayo de 2008, el ciclo de talleres, sobre las actividades de la localidad. El tema que se desarrollará este año, se refiere al Polo Petroquímico de Bahía Blanca bajo el título “Polo: Craqueo, Barbijo y Privatización”.Con la coordinación de Milagros Bilbao y Luciano Campetella, a las 9 horas se inició el primero de los talleres “dedicado a indagar la historia del Polo Petroquímico local.
El eje del primer encuentro (…) la relación entre petróleo, etileno y nación”
A modo de motivación general, se proponen tres preguntas, que deberían contestarse con testigos presenciales de esta historia: José “Pepe” Masagué (concejal de la UCRI, Unión Cívica Radical Intransigente; durante la intendencia de Haroldo Casanova; y Mario “Chiche” Sartor y Alberto Castellano, ex trabajadores de Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
¿Por qué fracasa el proyecto de Dow de radicarse acá en 1969?
¿Por qué lo consigue recién en 1995?
¿Qué refiere la frase “Polo de Desarrollo del Sur Argentino”, acuñada hacia 1962?
Para inquirir y recabar las respuestas a tales interrogantes, estaban presentes, alumnos y docentes de 1º Polimodal de la Escuela Técnica Nº 1 “A.R.A. General Belgrano” de Ingeniero White.
Antes de introducirnos en el trabajo, propiamente dicho, ubiquemos el origen y la importancia del petróleo, materia prima indispensable, en el desarrollo de todas las economías, trataremos de historiar, el petróleo en la historia de la humanidad y dentro de ella, su incidencia en la puja de intereses en nuestro país.
EL ORIGEN Y LA HISTORIA DEL PETROLEO
El petróleo se originó aproximadamente entre 150 y 80 millones de años al igual que el carbón. Existen varias teorías sobre cómo se formaron el petróleo y el gas natural pero éstas se encuentran divididas en dos grandes grupos: hay quienes piensan que el petróleo se originó a partir de materia inorgánica a altas temperaturas y otros que sostienen que se originó a partir de materia orgánica a bajas temperaturas.
Una de las hipótesis dice que el origen fueron los grandes bosques de árboles prehistóricos, de enormes dimensiones, que al sufrir cataclismos y erupciones volcánicas quedaron enterrados bajo tierra. También se dice que el origen del carbón se produjo a partir de estos grandes bosques, mientras que el petróleo se obtuvo mayoritariamente a partir de plantas marinas. Estos árboles eran materia orgánica compuesta por celulosa e hidratos de carbono. Esta materia sufrió una descomposición anaeróbica (sin aire) y ésa descomposición, al cabo de millones de años transformó la materia orgánica en carbón (se eliminaron los componentes volátiles de la materia orgánica como el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno el azufre, entre otros).
Por otro lado, se formó petróleo el cual es un conjunto de hidrocarburos (carbón e hidrógeno). Para esto, se eliminaron los componentes volátiles como el nitrógeno, el oxígeno, el azufre, etc. Este punto de vista es muy apoyado en el ámbito científico ya que en éstos componentes se encuentran compuestos orgánicos nitrogenados complejos, sulfurados ópticamente activos y compuestos orgánicos complejos como parafinas que solamente son producidas por los animales y las plantas. Esto apoya que el petróleo se formó a partir de materia biológica y no de carburos inorgánicos y óxidos de carbono o anhídrido carbónico e hidrógeno, como dicen otras teorías.
Aunque no se sabe con exactitud el proceso de conversión de materia orgánica en petróleo, se piensa que la formación del petróleo esta asociada al desarrollo de rocas sedimentarias, depositadas en ambientes marinos o próximos al mar y que es el resultado de procesos de descomposición de organismos de origen vegetal y animal que en tiempos remotos quedaron incorporados en esos depósitos y se produjo una descomposición anaeróbica de ellos a gran presión (a profundidades de entre 3000 a 5000 metros de profundidad), pero no a tan altas temperaturas como la gente piensa, ya que a tan altas temperaturas, las porfirinas se hubieran descompuesto (se dice que la temperatura soportada por los aceites fue aproximadamente entre los 150 y los 200°C, y que esto fue un factor determinante de la descomposición de éstos).
GAS NATURAL
La composición de este gas, no es previsible, pues varía constantemente en la composición de estos gases brutos. Mayoritariamente, contienen entre un sesenta y ochenta por ciento de metano, tres por ciento de propano, entre cinco y nueve por ciento de etano, y de dos a catorce por ciento de hidrocarburos superiores.
Una vez separado el propano y los butanos por liquefacción, el gas natural se utiliza principalmente como combustible.
Propiamente dicho, el Gas Natural es un recurso energético, de origen natural, fósil, que puede encontrarse tanto en los suelos marinos como continentales.
APLICACIONES
Una aplicación clara del gas natural como recurso energético es cuando se lo licua. De esta manera, se convierte en lo que diariamente se conoce como GNC gas natural comprimido). La aplicación práctica que se le da al gas natural en este estado, es en vehículos. Funciona como un combustible para instalaciones domiciliarias, para calefacción y cocinas, pero es recién desde el año 1995, que se utiliza este recurso como combustible para los vehículos. Es un combustible muy benéfico para los vehículos, puesto que el precio de compra del mismo resulta muy accesible, siendo el combustible más barato en venta.
EL PETRÓLEO ARGENTINO
Comodoro Rivadavia nació oficialmente como ciudad en 1901, por medio de un decreto del Poder Ejecutivo Nacional. El lugar de su emplazamiento dista 160 kilómetros del espejo de agua dulce más cercano: el lago Muster, en cuyas orillas se emplazaba la colonia agrícola “Ideal” -la actual localidad de Sarmiento-. Los manantiales naturales abastecían a Comodoro, pero eran insuficientes para calmar la sed de la población.
En 1906 desembarcó en la ciudad una nueva máquina para hallar agua, un equipo Fauck traído de Alemania por iniciativa de Julio Krause, jefe de la Dirección de Minas de la Nación. Se ubicó la perforadora a unos tres kilómetros al norte del cerro Chenque, como indicaron los estudios de suelo realizados previamente. En marzo de 1907 comenzó a perforar.
Entre los trabajadores estaban José Fuchs (Fucks, en realidad) y Humberto Beghín, ambos técnicos venidos de Alemania. Pasaron varios meses de infructuosos intentos
El 12 de diciembre de 1907 comenzó a salir un líquido aceitoso, burbujeante, con olor a kerosene. El 13, cuando se alcanzaron los 540 metros de profundidad, se confirmó la existencia de combustibles. Había nacido la Capital Nacional del Petróleo.
La memoria popular, retroalimentada por los medios de comunicación, mantuvo en vivo esta visión sobre el descubrimiento fortuito del petróleo. Pero desde el punto de vista científico este relato no es aceptado.
El Ing. en Minas Enrique Hermitte, quien fuera encargado de la Dirección de Minas, Geología e Hidrología en 1904 comentó, años después, que “el descubrimiento del petróleo en Comodoro Rivadavia es una consecuencia, si no directa, por lo menos mediata del superior decreto de octubre de 1904 disponiendo la confección del Mapa Geológico y económico de la República y de la manera cómo se encaró su resolución”.
“Mito fundante de la explotación petrolera argentina”, el del descubrimiento casual en Comodoro Rivadavia. Con sus trabajos, las investigadoras demostraron que el hallazgo fue deliberado y con objetivos precisos, lo que no excluye que al mismo tiempo se buscara agua. (Orietta Favaro y Marta Morinelli en su libro Petróleo)
YACIMIENTOS PETROLÍFEROS FISCALES
Una vez asumido Marcelo T. de Alvear (1922-1928) la presidencia de la Nación, fue designado por éste como Ministro de Agricultura Tomás Alberto Le Bretón, un destacado activo y capacitado abogado. Fue quien designó al coronel Enrique Mosconi como director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, sin conocimiento personal entre si y sólo por haber leído algunas opiniones suyas sobre el petróleo. No hubo designación más acertada. Durante ocho años permaneció al frente de la repartición, siendo presidente el citado Alvear e Hipólito Irigoyen, llevando a la empresa fiscal a un progreso extraordinario
“Por encima de cualquier divergencia doctrinaria, Mosconi merece el reconocimiento del país por su capacidad de organización, por su honestidad, por su profunda pasión nacionalista – expresión que le era grato usar – y por ser uno de los argentinos que más contribuyó a crear las condiciones de hecho y el estado de conciencia colectiva indispensables para nacionalizar los yacimientos de petróleo y establecer el monopolio fiscal de su explotación” (Política y Petróleo, por el dr. Arturo Frondizi).
La idea de Mosconi era el monopolio de una sociedad mixta de capitales argentinos, pero “mientras el capital nacional no se decidiera no queda otro camino a adoptar que el monopolio del Estado”
Contra los enemigos del fiscalismo consideraba que era “preferible el aumento de los costos y hasta un mal servicio público de petróleo a las excelencias que las organizaciones extranjeras puedan ofrecer, por cuanto ellas, al fin, exportan en máximo grado las riquezas que se obtienen de los yacimientos y constituyen generalmente el germen de graves perturbaciones de orden económico y político” (Ibídem).
Pero a pesar del apoyo de los ministros (El ya citado Le Bretón y su sucesor Emilio Miura) en su lucha contra los acaparadores y los decretos de reserva del patrocinio nacional, de los discursos encendidos de patriotismo de los legisladores, solo diputados alcanzó a aprobar un proyecto de nacionalización y el monopolio estatal y la cámara de senadores nunca llegó a tratar.
Como la sola destilería de Comodoro Rivadavia era rudimentaria, Mosconi proyectó una gran destilería en La Plata que consiguió inaugurar en diciembre de 1925, pese a la intensa campaña de prensa contra la colocación de los bonos de crédito.
Deben destacarse aquí dos hechos puntuales igualmente importantes en la lucha por emerger de Y.P.F. Un vocal de la empresa ofreció al presidente Alvear su fortuna personal, como garantía para impedir la paralización de la obra y el general Alonso Baldrich, quien realizó una serie de conferencias esclarecedoras, publicó libros y artículos que dieron resultados positivos al interés nacional.
Hay una anécdota que dicen fue el incentivo principal, para que el coronel Mosconi iniciara tan férrea lucha a favor de los intereses argentino. En un momento un proveedor le negó a un funcionario nacional el combustible para su desenvolvimiento, debido que el Estado se había atrasado en los pagos.
Mosconi se inquietó suponiendo que en caso de una emergencia, la disponibilidad de maniobra del país, estaba en manos de la voluntad de un comerciante que podría acceder o no a suministrar el combustible necesario. Se entregó totalmente a la lucha para que los recursos naturales de la república, en este caso el petróleo y sus derivados fueran manejados exclusivamente por las autoridades nacionales, a través de una empresa del estado: Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
LA POLÍTICA PETROLERA DE PERON
La política petrolera adoptada durante la primera y segunda presidencias de Juan Domingo Perón (1946-1955), constituye un temprano ejemplo de nacionalismo desarrollista. Asimismo, confirma el componente realista y pragmático que orientó a dicha política. En otras palabras, Perón compartía con los sectores nacionalistas ortodoxos su interés por la explotación de un recurso estratégico y potencialmente disponible en el territorio y en el mar argentino. Pero mientras para estos sectores el monopolio estatal del petróleo era un dogma incuestionable, Perón se preguntaba si el Estado argentino estaba realmente capacitado para su explotación en forma eficiente.
Dada esta debilidad de YPF, Perón buscó la ayuda del capital extranjero como medio para lograr el autoabastecimiento petrolero, un fin incuestionablemente nacionalista y a la vez práctico.
Pragmáticamente sería de reemplazo del modelo estatista y mercado internista por uno claramente desarrollista y con mayor sesgo exportador, que le daba la bienvenida al capital extranjero. Rasgos presentes en el Segundo Plan Quinquenal y en ejemplos como la sanción de la ley de inversiones extranjeras, en agosto de 1953, y la firma del convenio con la California Argentina de Petróleo SA, subsidiaria de la empresa norteamericana Standard Oil de California, en mayo de 1955.
ARTURO FRONDIZI Y EL PETRÓLEO
A poco de asumir y contrariando las ideas expresadas en su libro “Petróleo y Política”, Frondizi firmó contratos con firmas petroleras extranjeras que autorizaban a las empresas a introducir todo el material que considerasen necesario para la explotación petrolera sin pagar impuestos. La carga impositiva sería abonada por YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), y el reintegro de las inversiones y las ganancias de las empresas podrían ser girados al exterior con absoluta libertad. YPF, por su parte, se comprometía a comprar todo el petróleo que extrajeran estas empresas. Si bien se triplicó la producción petrolera, no se logró equilibrar la balanza de pagos ni la comercial, porque el convenio aumentó notablemente el déficit. (Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar)
Para Frondizi, la Argentina no podría superar su condición de país subdesarrollado sin alcanzar el autoabastecimiento energético, que permitiría un crecimiento sostenido.
Disponer libremente de las fuentes de energía, abundantes en el país, era condición indispensable para hacer de la Argentina un país industrializado y moderno.
Los contratos firmados con empresas norteamericanas que producirían el petróleo y se lo venderían a YPF lo harían a un costo mayor al de producción.
Esta situación generó oposiciones al gobierno, por el desnivel ostensible de la balanza del comercio exterior y huelgas por parte de los empleados y obreros de YPF.
Según Mario Sartor, desde Mendoza se inició una huelga, que se extendió a todas las plantas del país. Se paralizó prácticamente toda la actividad del país, ya que a poco se plegó el personal de Gas del Estado.
El gobierno declaró el estado de sitio para “impedir que grupos políticos con propósitos antidemocráticos creen una situación de anarquía y subversión” Fueron numerosas la detenciones de militantes peronistas, comunistas y nacionalistas.
Frondizi, tuvo que enfrentarse a su propias ideas registradas en su libro de 1954 “Política y Petróleo” donde defendía a capa y espada el monopolio estatal en la explotación del petróleo, frentes al avance de las empresas extranjeras y a los trabajadores de las empresas estatales YPF y Gas del Estado, tenían un sentido de pertenencia muy fuerte, pues asociaban su labor con la defensa de los recursos de la nación y, por lo tanto, su soberanía.
ACCIÓN SOCIAL DE YPF
Esa vocación nacionalista de los empleados estatales de estas empresas, estaba alimentado también por la cobertura social que el trabajo en YPF o Gas del Estado, en cuanto a la acción social de verdadera creación de pueblos alrededor de sus instalaciones, como estaciones de bombeo de oleoductos que necesitaban de una treintena de familias en cada una de ellas; la posibilidad de pasar sus vacaciones en hoteles de turismo y la cobertura médica para el grupo familiar, “Yo me infarté – contaría Chiche Sartor – en 1991, y me trasladaron en un avión sanitario a Buenos Aires, donde la obra social, tenía la propiedad y administración del Hospital Güemes”
Además Alberto Castellano, marinero mercante de YPF, refería que los ingresos a la empresa se hacían por relación familiar, “Tu papá trabajaba en la empresa? Vos podías ingresar a YPF” o por méritos, “Yo quería trabajar en YPF – recuerda Sartor – se ganaba muy bien. Estuve seis años contratado. Por fin me llegó la efectividad”
ARTURO UMBERTO ÍLLIA
Un acto de soberanía y cumplimiento de las pautas que rigieron su campaña política, antes de ser elegido presidente, cuando prometió una y otra vez, la anulación de los contratos petroleros por afectar la soberanía de la República.
“Los hemos anulado por una razón o causa política: porque interfieren la soberanía económica de la Argentina, de manera que la resolución del gobierno argentino supera cualquier explicación de carácter jurídico”. Esas fueron las palabras que el Presidente Arturo Íllia le manifestó al enviado del Presidente de los EEUU, el Secretario de Estado Averell Harriman.
El 15 de noviembre de 1963, cumpliendo con una de sus promesas electorales, el Presidente Dr. Arturo U. Íllia, dictó los Decretos Nº 744 y Nº 745 declarando “nulos, de nulidad absoluta, por vicios de ilegitimidad y ser dañosos a los derechos e intereses de la Nación, los contratos relativos a la exploración y explotación de petróleo suscriptos por Y.P.F…” como también los referidos a la perforación de pozos de explotación. La medida fue acompañada por el apoyo de la casi totalidad de los partidos políticos, con excepción de la UCRI y el Desarrollismo.
El análisis histórico demuestra que la anulación:
1.- No implicó perder un autoabastecimiento, falazmente declamado y jamás logrado; importa señalar que el aumento de la producción obtenido se debió, tanto en las áreas que Y.P.F. conservó para sí como en las que debió entregar -ya desarrolladas en pleno funcionamiento- al Plan de Reactivación puesto en vigencia por el Decreto Ley Nº 15.026/56.
2.- No ocasionó una baja en la producción de hidrocarburos, pues sólo disminuyó levemente en 1964 como producto de la sobreexplotación a que habían sido sometidos los yacimientos concesionados, de la falta de inversiones y de algunas actitudes de los contratistas afectados por la anulación.
3.- No obligó al pago de indemnizaciones; en los arreglos extrajudiciales, pues sólo se adquirieron para Y.P.F. activos pertenecientes a los contratistas.
4.- Permitió reorganizar a Y.P.F., suspender fuertes incrementos en los precios de los combustibles y del gas y reducir los saldos comerciales negativos de la balanza energética, a pesar del fuerte incremento de la actividad económica de los años 1964, 65 y 66.
5.- Impidió que las Crisis del Petróleo iniciadas a partir de 1973, que elevaron el precio internacional de 15 a 200 U$S/m3 (+ 1.230 %), afectaran de manera directa a la economía, agravando los problemas derivados de las mismas, que se materializaron en la baja del precio de las exportaciones tradicionales y el aumento de los bienes importados.
6.- Evitó tener que pagar a los contratistas una cifra aproximada a los U$S 3.600 millones, surgida de comparar, desde su anulación y hasta la finalización de los contratos, el precio reconocido internamente a Y.P.F. con el que contractualmente debería habérseles abonado. (Ver trabajo de Conrado H. Storani “La Anulación de los Contratos Petroleros”, publicado en Ámbito Financiero el 27/11/84).
7.- Hizo posible que en 1976, Y.P.F. descubriera en Neuquén el yacimiento gasífero gigante de Loma de La Lata, en un área que estaba en poder de la Esso que, dado el supuesto la misma hubiese tenido éxito en sus exploraciones, el precio exorbitante fijado contractualmente hubiera impedido el gran desarrollo gasífero llevado a cabo por la Y.P.F. estatal y Gas del Estado, que nos colocó entre los países más avanzados del mundo.
8.- No impidió al país convertirse en un gran exportador y aprovechar los años de precios altos, pues sus reservas siempre fueron pobres, incluso en los momentos actuales, donde constituyen un acto irresponsable y violatorio de las Leyes de Hidrocarburos y del Marco Regulatorio del Gas.
9.- Terminó con contratos:
a) Atados al precio internacional que, en la mayoría de los casos, al agregárseles impuestos, regalías y exenciones tributarias, terminaban superándolo; además, eran pagaderos casi totalmente en divisas. Argentina era el único país que pagaba más por su propio petróleo que si lo importaba. Además, los altísimos costos que debía afrontar Y.P.F. por la compra de su propio petróleo a los contratistas, originó importantes incrementos en el precio de los combustibles; el primero de ellos fue del 300 %.
b) Donde Y.P.F. no sólo no recuperaba los costos de exploración y desarrollo realizados en las áreas cedidas, ya que al estar incorporados al precio que debía pagar (similar al internacional), terminaba abonándolos nuevamente.
c) Que poseían irracionalidad técnica, porque al provocar la explotación intensiva, valiosos yacimientos sufrieron daños irreparables.
d) Moralmente inaceptables, pues además de establecerlo los dictámenes de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas y de la Comisión Especial Investigadora sobre Petróleo de la H. Cámara de Diputados en 1964, en un fallo del 4 de julio de 1967, con jueces nombrados por el facto de la Revolución Argentina (Enrique Ramos Mejía, Ambrosio Romero Carranza y Hernán Juárez Peñalva), la Cámara Federal en lo Correccional y Criminal sostuvo que “los hechos denunciados como infracciones penales constituirían, en principio, los delitos de usurpación de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, cohecho, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas…”y dado el tiempo transcurrido no correspondía instruir sumario criminal “por prescripción de la acción penal”. (Por Gustavo Calleja)
COMPLEJO PETROQUÍMICO DE BAHÍA BLANCA
La elección de Bahía Blanca como punto para la localización de este complejo, se basó en los siguientes factores:
La disponibilidad de gas etano en General Daniel Cerri, localidad situada a 10 Km del complejo. En ese punto confluyen los gasoductos Sur y Oeste que provienen de las cuencas Austral y Neuquén y las mayores reservas gasíferas del país. De esta forma el polo se asegura el pasaje diario de 18 millones de metros cúbicos de gas natural, con contenido de etano, propano, butano y gasolina natural.
La presencia de salinas cercanas que garantizan la disponibilidad de cloruro de sodio, materia prima requerida para la producción de cloro.
Acceso a dos puertos marítimos de importancia, como Puerto Galván e Ing. White.
Acceso a redes viales y ferroviarias
Disponibilidad de servicios esenciales como energía eléctrica, gas natural y agua, a lo que se agrega la proximidad a un centro urbano de importancia como Bahía Blanca.
El complejo petroquímico dispone de una zona de propiedad común a las empresas participantes denominada calle de servicios. En ella se concentran las cañerías de uso común que proveen los servicios de gas y agua de enfriamiento para las distintas plantas industriales, así como las de propiedad individual que transportan productos y servicios.
INTENTOS
En 1961, el entonces presidente Arturo Frondizi, dictó el decreto 5039/61, que declaró de interés nacional a las industrias que iniciaran el proceso productivo con cortes de petróleo o gas natural y que produjeran preponderantemente productos químicos básicos. El decreto, denominado de Promoción de la Industria Petroquímica, establecía un precio promocional para la materia prima, el petróleo, y fijaba medidas de protección arancelaria para los productos elaborados con ella. Varias empresas entonces se instalaron el en país, como Indupa, que previamente recaló en Cinco Saltos, provincia de Neuquén, antes de estacionarse en Bahía Blanca; Electroclor e Ipako.
En ese momento se empezó a hablar de Bahía Blanca como “Polo de Desarrollo del Sur Argentino” Esta denominación comenzó a circular en el momento en que el doctor Frondizi, estuvo en Ingeniero White, el 10 de febrero de 1962, cuando llegó a inaugurar los nuevos generadores de la Usina General San Martín. José “Pepe” Masagué, que fue concejal bahiense por la Unión Cívica Radical Intransigente, durante la intendencia del doctor Haroldo Casanova, afirma: “Hablar de Bahía Blanca como ´Polo de Desarrollo del Sur Argentino´ corresponde a la filosofía política ideológica del desarrollismo”
CONCRECIÓN
El General Lanusse, presidente de facto de la Revolución Argentina, que derrocó al doctor Íllia, en el año 1966, visita Ingeniero White, para colocar la piedra fundamental del complejo. Años más tarde se definiría la constitución de la empresa
La misma fue creada por ley 19334, dictada por el Gobierno nacional el 3 de Abril de 1971. En la nueva empresa, el 51 % de las acciones se distribuyó por partes iguales entre YPF, Gas del Estado y Fabricaciones Militares. El resto quedó en manos privadas: IPAKO, INDUPA, ELECTROCLOR, CIDASA, S.ITOH e ISAURA.
Varios años más tarde se encomendó a Fabricaciones Militares la construcción del complejo y la responsabilidad de constituir la sociedad anónima cuyo capital se compartiría con compañías estatales y del sector privado.
En la década del ´90 se producen importantes cambios a partir de que el Estado decidió dejar todo el complejo en manos privadas. Esto se realizó a través de una licitación llevada a cabo a fines del año 1995.
Según estimaciones del 2001, Bahía Blanca es el mayor centro petroquímico de la provincia, con una participación de un 58% de la producción provincial, mientras que a nivel nacional, también participa fuertemente, dado que concentra un 45% de la producción del país.
Actualmente, el Polo Petroquímico Bahía Blanca está compuesto por tres tipos de industrias:
Industria petrolera, con una capacidad instalada de 4 millones de toneladas por año. Productos: etano, naftas, GLP, fuel oil, gas oil, gasolina, asfalto, kerosén
Industria petroquímica: con una capacidad instalada de 3,4 millones por año.
Productos: etileno, VCM, PVC, polietileno, urea, amoníaco puro.
Industria química, con una capacidad instalada de 350 mil toneladas por año.
Productos: cloro, soda cáustica.
Se estima que el aporte del Polo Petroquímico a la economía local no descendería de $125 millones anuales.
Las empresas más importantes que lo componen son PPB Polisur, Solvay Indupa, Compañía Mega y Profértil.
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Oleoducto
En la ubicación actual del complejo Cargill, estaba la planta de almacenamiento y distribución estatal, que recibía petróleo y derivados desde Challacó, Provincia de Neuquen, por transporte ferroviario, equipos completos de vagones tanques. En 1965 la empresa Teching se encargó de tender un oleoducto que supliera el transporte por tren. La cañería, ya fuera de servicio atraviesa White, en dirección al muelle por la vereda impar de la calle Avenente. Años más tarde se realizó otra cañería esta vez derivada a Puerto Rosales. Como el elemento a transportar por caños, debía tener una temperatura que lo hiciera deslizable, se establecieron estaciones de bombeo a lo largo de su recorrido.
Compra de terrenos
Los terrenos destinados al Polo Petroquímico, así como los que ocupan los monoblock a la entrada del pueblo luego de la rotonda, el barrio de YPF, las casas y departamentos del Barrio Vialidad Nacional y Provincial, el Barrio 26 de Septiembre y los emplazamientos de los Scouts “Ernesto Pilling”, Club Deportivo Whitense, eran propiedad del estado. Cuando era intendente el doctor Haroldo Casanova, esas fracciones de terrenos salieron en venta mediante subasta pública que se realizó en Banco de la Nación Argentina.
Cuando se abrió el remate, el intendente, ofertó por todos los lotes el importe de base.
Aquí, sin cambiar el importante cometido del doctor Casanova, mientras el amigo Pepe Masagué, dice que se cerró el remate y el martillero, preguntó. “¿Quién compra” a lo que el intendente respondería “¡La ciudad de Bahía Blanca!”. Algunas personas que estuvieron presentes me referían que al ofertar el Lord Mayor expresaba “En nombre de Bahía Blanca y para el pueblo de Bahía Blanca oferto…..”, lo que cohibió, tal vez, a quien hubiera tenido deseos de pujar en el remate, ya que todavía había conciencia y vergüenza ciudadana. De una manera u otra, la intervención municipal fue impecable y digna de ser divulgada por el celo puesto en defender los intereses de la ciudad.
La Petroquímica
La petroquímica es una de las ramas de la reciente revolución tecnológica. Es un índice de desarrollo de un país, junto con el acero. Como dice un autorizado estudioso, evidentemente, el desarrollo de la petroquímica está ligado al de la industria petrolera, que le suministra las materias primas, pero en él ha influido también el aumento considerable del consumo de los principales productos de sus fabricaciones: materias plásticas, caucho, fibras y detergentes sintéticos, solventes, negro de humo, abonos nitrogenados, etc. Significa que esta peculiar industria abarca en un todo tanto moderna requiere la aplicación de la maquinaria para la roturación y cosecha y la química para la conservación y enriquecimiento de los campos.
Nuestra ventaja consistía en que disponíamos de petróleo y de gas natural. También teníamos alguna experiencia: la Dirección General de Fabricaciones Militares producía en sus plantas hidrocarburos aromáticos e YPF produce alcohol isopropílico.
Esta política de desarrollo petroquímico debía ser compartida por los organismos oficiales y la actividad privada, tendiente a inducir la entrada de capitales extranjeros y la concentración de capitales nacionales necesarios para las altas inversiones que requieren las plantas petroquímicas. (Arturo Sábato, “El crecimiento económico y sus prioridades “ en: Introducción a los problemas nacionales. Curso dictado en el Centro de Estudios Nacionales, Ed. CEN, Buenos Aires, 1964)
Y ADEMÁS
Llene y no pague…
Cuando llegaban los transporte de combustible a la planta de YFP en Ingeniero White, con los distintos subproductos a almacenar, a fin de agilizar la tarea se usaban “manguerones”, para conectar desde el transporte al depósito, los distintos calidades de combustibles de acuerdo a su aplicación en el parque automotor y para el vuelo de aviones. Cuando terminaba la descarga, que se hacía por gravedad, esas grandes tuberías quedaban con una importante cantidad de naftas remanentes. En ese momento, desde la planta se requería la presencia de las unidades automotores de la Policía, de los Bomberos, del Escuadrón, a efectos de aprovechar el sobrante para abastecer a estas fuerzas de seguridad.
Esta acción comunitaria de YPF, era lógica ya que de lo contrario, ese combustible se perdía irremediablemente.
Llene, no pague, pero firme…
Pero además todas las reparticiones oficiales, se valían de las bocas de YPF, para atender sus demandas de movilidad automotor. Por el llenado de los depósitos, dejaban firmado un comprobante, que las oficinas de todo el país rendían a la central, como efectivo en sus rendiciones periódicas.
El primer presidente constitucional, luego de la sangrienta dictadura militar, el doctor Raúl Ricardo Alfonsín, manifestó a poco de asumir que YPF coleccionaba vales por combustible utilizados por otras reparticiones oficiales, que seguramente nunca serían cancelados con los respectivos pagos.
Esas partidas pendientes no eran privativas sólo de YPF, sino que lo mismo pasaba con las Aerolíneas, Argentinas, Austral y Lapa, los ferrocarriles y en mayor o menor medida en todas las reparticiones oficiales.

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