Los prácticos

La definición diría que es el marino que conoce los peligros de la navegación, en determinado puerto, en sitios costeros de navegación o en las vías navegables que por su particularidad de canales o corrientes, y que como persona conocedora de los relieves subacuáticos dirige el rumbo de las embarcaciones, para evitar accidentes como encallamientos o averías de distinta característica de sus cascos. Uno de los prácticos ya retirado, Orlando Stivala, da una tajante afirmación: “En el trabajo concreto del práctico aparece la privatización”. Pero cuál es la tarea pormenorizada de un práctico del puerto de Ingeniero White actual y cuál era su cometido cuando dependía de un ente estatal. “Antes los prácticos dependían de la Prefectura.puerto-bahia-blanca Actualmente en vez de la prefectura se piden a las empresas. El pedido lo hacen las agencias, que son las representantes de los barcos acá. Vienen a las empresas de prácticos y dicen mirá necesito un práctico para tal día, tal hora. El cambio se produjo en los 90, fue un cambio así de un día para el otro”– nos refiere Julio Somonte, uno de los prácticos ya jubilados y Néstor Videla, que fuera marino mercante y práctico entre 1986 y 2007, agrega: “…después Menem cambió todo y lo privatizó. De golpe y porrazo se encuentra cambiaban la reglamentación marítima con que uno tiene que ser empresario. Y nosotros no estamos acostumbrados a ser empresarios. O se que hubo que aprender muy rápido y sobre la marcha. Y es una cosa totalmente distinta”. Stivala, por su parte, completa: “Sí, hasta la presidencia de Menem, lo prácticos eran subsidiarios de la Prefectura. Después aparece otro concepto, que es la privatización. Se dio por privatizar incluso los buques de bandera argentina. La bandera de conveniencia. ¿Qué es la bandera de conveniencia? Que el propietario del buque, armador argentino, le cambiaba la bandera, le ponía la bandera panameña, una de estas banderas de conveniencia, y ya toda la parte reglamentaria se le ablandaba mucho. También cambiaban un poco los haberes, cambiaban la reglamentación marítima, las leyes de despido, en fin un salto que supuestamente para el puerto, para la navegación fue conveniente, pero para la bandera argentina, que dejó de ondear ya en todos los puertos fue un poco pernicioso. A nosotros no nos gustó nada. (…) Actualmente las empresas de prácticos son; Esem y Donmar, Cuando yo trabajaba el práctico era empleado del estado, las lanchas eran del estado. Ahora son embarcaciones privadas como cualquier cosa…” Los entrevistados coincidenciden en cuanto a las herramientas que utilizaban y emplean actualmente los prácticos. Somonte recuerda que el práctico, hasta hace unos veinte años atrás: “Desde hace unos años te diría que un pito”. Explica que una pitada significaba “tire derecho” es decir derecho como va el buque; una pitada larga y una corta, “tire a estribor”, dos pitadas cortas “tire a babor” y un pito corto para que “no tire nada” y añade: “Después de eso apareció el handy. El handy alivió mucho el trabajo. Es mucho más seguro”. “La herramienta más importante que lleva es el handy-talkie o walky talkie, – dice Stivala – que es un intercomunicador, es decir un pequeño radio transmisor portátil, (…) con el que se comunica con las autoridades portuarias, con la policía, con el médico, con todos, en fin, tiene una comunicación directa con tierra”. Mas pragmático Néstor Videla, sin descreer o desautorizar a sus colegas, reflexiona: “Yo creo que la herramienta fundamental es lo que le llaman el ojo marinero, es fundamental. A uno se le incorpora como una especie de radar en el ojo. Sabe que al barco le faltan dos cables, que va a una velocidad demasiado fuerte o demasiado lenta. Hay gente que ya lo trae. Hay gente que intuitivamente lo hace. Después de tantos años uno pasa, ya prácticamente ni a pensar lo que tiene que hacer. Lo hace por costumbre”. “Todo buque – explica Stivala – que lleva la conducción de un práctico lleva una señal distintiva que lleva a bordo un práctico, que son bandera”. Deacuerdo al Código Internacional de Señales, se instalan banderas que son de color rojo hacia el asta y la parte que flamea, de color blanco, para indicar que llevan práctico a bordo, ostenta la letra “H”; si se coloca una bandera con franjas verticales amarillas y azules, con la letra “G”, para pedirlo, significa “Solicito práctico”. El uso de estas bandera se amplia en otras actividades de navegación, por lo que existe a disposición de los operadores, tablas que indican el mensaje que se quiere transmitir o entender.Las reglamentaciones vigentes desde 1992, establecen por imperio del artículo 17 del decreto Ley 817/92, cuando deben solicitar prácticos, estableciendo excepciones cuando los capitanes o patrones acrediten en los dos años precedentes, diez viajes de ida y diez de regreso, sin interrupciones superiores a los seis meses y con el requisito de haber efectuado tres en el último año. La Prefectura Naval Argentina acreditará automáticamente, con la sola acreditación por declaración jurada de haber dado cumplimiento a los requisitos especificados. De la misma manera la PNA titulará como baqueanos y habilitados, a aquellos capitanes que previa presentación de declaración jurada, declaren el cumplimiento de conocimiento, para una o varias zonas. El traslado, embarque y desembarque de los prácticos, serán prestados libremente o suministrados por los usuarios y los prácticos. En caso que deba, por cualquier circunstancia, prestarlo la PNA, facturará a los usuarios tales servicios. “La Prefectura Naval Argentina deberá prestar los servicios de practicaje, pilotaje o baquía en aquellas zonas en donde no hubiera práctico, piloto o baqueano, o donde a juicio de la autoridad de aplicación del presente la oferta de los servicios adquiriese comportamientos monopólicos” (Art 3º).

En cuanto al régimen de prestación de los servicios por parte de los prácticos el Artículo 11 del decreto ley citado define: “El práctico tendrá derecho a gozar de hasta seis (6) horas continuadas de descanso en el buque en el que esté ejerciendo sus funciones, cuando sus servicios hayan sido prestados ininterrumpidamente por un período de ocho (8) horas. Para la medición de este término se tendrá en cuenta la realización específica de la tarea y toda interrupción que no supere las dos (2) horas continuadas. En caso de que el práctico, juntamente con el capitán evalúen la posibilidad de arribar a destino dentro de las próximas dos (2) horas de haber transcurrido el plazo establecido en el párrafo anterior, no deberá hacer uso del derecho establecido. Entre su arribo a la estación de Practicaje o su domicilio particular, según corresponda, luego de finalizado un servicio o suma de servicios continuados que superen ocho (8) horas de dedicación específica hasta recibir el despacho correspondiente a otro, el práctico estará facultado a gozar del derecho referido. Para la medición de este tiempo se aplicará el mismo concepto indicado en el primer párrafo de este artículo. Cuando los pilotajes deben ser efectuados por períodos mayores de diez (10) horas ininterrumpidas podrá contarse con práctico de relevo a bordo”. Por último el artículo 12, determina de acuerdo a las distancia a recorrer, que cuando ellas sean hasta 220 kilómetros, corresponde la supervisión de un práctico y cuando exceda ese tope de kilómetros deberán actuar dos prácticos.

Fuente: Museo del Puerto Testimonios de Orlando Stivala, Julio Somonte y Néstor Videla.

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